Te he leído y me he enamorado,
te he besado y me ha golpeado la sangre el cerebro,
conmocionado mis sentimientos
y ese equilibrio logrado en años.
Me he bañado pensando en tu cuerpo
y he mezclado el agua dulce de tu recuerdo
con la salada del 'ya no te tengo'.
He dormido, también he soñado,
contigo a mi lado,
en mi cama, en mis sueños,
sueño que te beso
y me despierta la angustia de no sentir tu cuerpo
ya no quiero ser culpable,
no quiero obedecer al instinto.
Quiero olvidar la carta que has escrito.
Vladimir Aguirre Piedragil.